Esta joven banda madrileña ha entendido que el rock, para ser relevante, debe ser una experiencia religiosa de corta distancia. Con un pie en la urgencia del garage y el otro en la melodía pluscuamperfecta del power pop, Dear Joanne es un chute de adrenalina que bascula entre el descaro del punk y la elegancia sintética de la new wave.  Lo suyo no es solo una propuesta sonora, es una identidad visual y escénica tan marcada que los separa del pelotón de bandas emergentes de la capital. Su versatilidad sobre las tablas es su mayor activo, transformando cada concierto en un directo crudo donde la influencia de clásicos como The Undertones o Blondie se filtra por un tamiz contemporáneo y adictivo. Se están abriendo camino a dentelladas de talento y estilo.