El cuarteto formado por Xiri, Genís, Dani y Ret es la prueba fehaciente de que la economía de medios es el camino más corto hacia el corazón. Con «Muy Bien», su nuevo artefacto sonoro —llámenlo EP o disco corto, el nombre es lo de menos—, la banda desbloquea una dimensión emocional que nos pilla con la guardia baja.
Aquí los «jaja’s» no son un escudo, sino el vehículo para profundizar en el fango de los celos y la demencia prematura, todo envuelto en melodías que se pegan como el chicle en el asfalto. Con Borja Pérez a los mandos en Navahermosa, Alavedra suena más sofisticado, más adulto, pero manteniendo esa vulnerabilidad descarada que los emparenta con el espíritu de unos Talking Heads pasados por el filtro del pop costumbrista nacional. Ya no son los de 2018, han evolucionado hacia una identidad donde el humor es el único refugio frente al caos cotidiano.