Teo Lucadamo no es solo un artista; es una fuerza de la naturaleza cuya puesta en escena arrasa con todo lo que encuentra a su paso. Con «El dilema del rapero blanco», su álbum de debut, Lucadamo factura un hip hop retro y minimalista que mira de tú a tú a los grandes de los 90 como Q-Tip o Outkast, sin perder de vista la vanguardia de Tyler, the Creator. Su universo es un equilibrio milimétrico entre el humor ácido y la seriedad más cruda, colaborando por igual con leyendas como Mucho Muchacho o figuras de la electrónica como Ciutat. El apartado visual, inspirado en la estética artesanal de Michel Gondry, convierte cada tema en una pieza de arte plástico donde el DIY es el protagonista absoluto.