El cruce de cables entre Miguelito García, Jose Ugía (ambos de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba) y Fran el Punky (Kelia) es un estallido de energía eléctrica que no entiende de fronteras. Nacido entre Mérida y Sevilla, este proyecto es un dardo luminoso que funde el desgarro vocal de la «kinkidelia» con el pulso digital más adictivo. Bajo la producción del siempre infalible Jordi Gil, el sonido de Cervatana es un paisaje donde conviven las texturas de Hans Zimmer con la violencia rítmica de The Prodigy o Justice. Es krautrock analógico, es trance emocional y es, sobre todo, un relincho de luz que suena a unos Fat Dog yéndose de cañas por el Guadalquivir. Electrónica de alto voltaje.