En un mundo dominado por el dictamen del algoritmo, el quinteto mallorquín The Ripples ha decidido tomar la carretera secundaria de la honestidad. Su ascenso ha sido meteórico: de su primer concierto en 2023 a grabar en los míticos Abbey Road Studios en menos de un año. «One Hell Of A Ride» es un disco que huele a madera y a válvulas calientes, grabado en un teatro abandonado de Calvià para capturar la esencia del rock de los 60 y 70. Con ecos de Gram Parsons y George Harrison, The Ripples no hacen ejercicio de nostalgia, sino que utilizan herramientas clásicas para narrar las incertidumbres del 2025. Sus directos son sólidos, sin atajos, enfocados en la conexión visceral con el público.