Quique Gallo es un culo inquieto de la escena valenciana que ha decidido aparcar momentáneamente la batería de Aullido Atómico o Midnight Shots para regalarnos «Las primeras cuatro». Un EP que funciona como un bálsamo de sencillez artesanal, donde las pequeñas victorias del día a día se convierten en himnos de una belleza inalcanzable.  Bajo la producción de Xema Fuertes —cómplice habitual en proyectos como Yo Somos o Maderita—, Gallo construye un refugio pop que bebe tanto de la Velvet Underground como del costumbrismo luminoso de Jonathan Richman o Herman Dune. Grabadas en los estudios Río Bravo, estas canciones son el antídoto perfecto para tiempos convulsos: arreglos minimalistas y melodías que se pegan a la piel con la calidez del sol mediterráneo.